miércoles, 8 de agosto de 2012

Dulce María Martínez Méndez, Maestría en Ciencias del Lenguaje, ICSyH - BUAP


El gesto autorreferencial:
Semántica y narración intersubjetiva

“Introducción”

Ciertamente, las líneas del párrafo anterior resultan familiares a los terapeutas entrenados en el enfoque sistémico1. Sin duda su contenido apuntala la importancia de que en los encuentros comunicativos cotidianos emerge un conjunto fluido y multifacético de diversos modos del discurso oral y del comportamiento corporal, los cuales adquieren importancia analítica tanto para los estudiosos de la interacción social como para los psicólogos clínicos.
Sin embargo, los profesionales en psicología –dedicados en mayor medida en desentrañar la dinámica de las relaciones sociales de sus usuarios2 en tanto continuo mutuo intercambio de informaciones– han dejado de lado la observación de que en la comunicación humana, fenómenos como la gestualidad adquieren importancia capital para dar cuenta del significado de la acción social.

Alberto del Castillo Troncoso, Doctorado en Historia, ICSyH - BUAP


MEMORIA Y REPRESENTACIONES.
LA FOTOGRAFÍA Y EL MOVIMIENTO ESTUDIANTIL DE 1968

“Introducción: el 68 en imágenes”

Durante los años sesenta del siglo pasado, se produjeron movimientos estudiantiles a lo largo y ancho del planeta. Algunos de sus epicentros más relevantes tuvieron lugar en San Francisco, Tokio, París, México, Córdoba, Sao Paulo, Berlín, Madrid, Río de Janeiro, Buenos Aires y Nueva York.
Se ha discutido el contexto cultural de la época para sugerir algunas vertientes vinculadas a las rebeliones juveniles en aquellos años: el auge económico de la posguerra, la masificación de las estructuras universitarias, la divulgación de un mayor interés por ciertas corrientes filosóficas y espirituales y su contraste con la deshumanización tecnológica, la irrupción de una brecha generacional, la influencia del rock y los movimientos contraculturales, entre otros factores que esbozan la llegada de una sociedad  posindustrial. Todos ellos deben tomarse en cuenta en base a los enormes desniveles y contrastes regionales.
A lo largo del primer semestre del 68 los conflictos estudiantiles  ocuparon la atención de la opinión pública internacional y se propagaron por diversas latitudes. Por su parte, México permanecía en calma, aparentemente ocupado con el ambiente preolímpico gestado básicamente en los medios.


Hugo Rodríguez Pérez, Maestría en Ciencias del Lenguaje, ICSyH - BUAP


COHESIÓN Y COHERENCIA DISCURSIVA EN EL
CASO DE UN PACIENTE CON AFASIA DE BROCA




“INTRODUCCIÓN”

El lenguaje es una herramienta intelectual que sirve como instrumento para la comunicación y, cómo un método de regular u organizar los procesos mentales humanos. Desde la perspectiva de la Ciencia Cognitiva, el lenguaje es considerado como un sistema de procesamiento de información, el cuál posee etapas caracterizables perfectamente definidas.
Las alteraciones del lenguaje se dan por lesiones en áreas asociativas del hemisferio dominante y se denominan afasias, que etimológicamente significa ausencia del lenguaje (del griego a: negación y phasis: lenguaje). Una afasia consiste en un trastorno del lenguaje ocasionado por una lesión cerebral en una persona que previamente podía hablar con normalidad.
Desde el punto de vista neurológico, podemos considerar el lenguaje como el resultado de la actividad de una organización neuronal responsable de la integración y la emisión de los mensajes lingüísticos. La desorganización de esta actividad como resultado de una lesión cerebral constituye el síndrome afásico, la exploración del cual evidencia los aspectos lingüísticos conservados, los destruidos y los alterados (Vendrell-Brucet, 2001).
Es muy importante tener en cuenta que una perturbación del lenguaje no siempre significa que la lesión ha destruido la función correspondiente, sino que, quizás, solamente haya afectado algunos de los elementos necesarios para que esta función se lleve a cabo correctamente. De esta manera, las capacidades lingüísticas del afásico deben contemplarse como el resultado final de una combinación entre las funciones alteradas y del conjunto de posibilidades preservadas en el cerebro del paciente.
A pesar de que existen un gran número de procesos lingüísticos, se pueden identificar dos operaciones básicas: selección y secuenciación; es decir, el lenguaje como un paradigma y el lenguaje como un sintagma. Desde el siglo XIX se reconoce claramente que existen dos síndromes afásicos fundamentales, denominados de diferentes maneras, pero básicamente correspondientes a la afasia de Wernicke y a la afasia de Broca.

Martín Sánchez Camargo, Doctorado en Ciencias del Lenguaje, ICSyH - BUAP


LA ARGUMENTACIÓN EN LA PRODUCCIÓN DE LA ESCRITURA
ACADÉMICA EN EL MEDIO UNIVERSITARIO


“INTRODUCCIÓN”


Vivimos tiempos en los que el concepto de ciencia y de conocimiento, de una milenaria raigambre occidental, ya no domina por lo menos con la misma fuerza o autoridad que en siglos anteriores; lo mismo ocurre con los criterios estructurados en las ciencias sociales o las humanidades, especialmente si epistemológicamente están fundados en principios de las ciencias exactas. Los esquemas de razonamiento proporcionados por las ciencias naturales1, por ejemplo, no funcionan en la literatura cuando Jorge Luis Borges anuncia que la mejor versión de El Quijote no es española, sino inglesa; la humorada del escritor siembra la duda en una pléyade de cervantistas que olvidaron esculcar las bibliotecas británicas. Y no conforme, el argentino se regodea con una ironía mayor: ―Pierre Menard, autor de El Quijote‖.

Roberto Pérez y Pérez, Maestría en Historia, ICSyH - BUAP


LA POBLACIÓN DE SANGRE NEGRA EN
LA CIUDAD DE PUEBLA EN EL SIGLO XVII.
UNA MIRADA SOCIAL


“INTRODUCCIÓN”


Las relaciones que distintos grupos humanos han establecido a lo largo del tiempo se pueden diferenciar, por principio de cuentas entre: aquellas que se realizan por propia voluntad y aquellas en las que alguno de los dos se ve forzado. Del mismo modo, el acercamiento de un pueblo con otro o de una comunidad hacia otra encuentra diversos caminos y diferentes motivos. En algunas ocasiones estos pueden ser con fines comerciales y económicos, de acercamiento cultural, de investigación o conocimiento; por otro lado existen aquellas que buscan la conquista, el sojuzgamiento o el sometimiento.
En la mayoría de los casos la relación pasa por una clara diferenciación entre el poderoso y el débil, entre aquel que busca explotar y aquel que no tiene más opción que ser explotado. Este fue el caso de la esclavitud que se desarrolló de los siglos XV al XIX entre los colonizadores europeos y lo que ellos consideraron cómo tribus o naciones africanas según sus características, cuyos habitantes fueron llevados por la fuerza hacia el viejo y hacia el nuevo continente para servir de mano de obra en la construcción de las ciudades, para el arduo trabajo de los cañaverales y plantaciones de las regiones costeras en donde los climas extremos y las terribles enfermedades acababan rápidamente con las poblaciones indígenas y en parte también, por el hecho de que diversos teólogos y eruditos como fray Bartolomé de las Casas emprendieron la defensa de la libertad de los indios considerarlos tiernos en la fe católica y súbditos del monarca.

María Teresa Ascencio Cedillo, Maestría en Historia, ICSyH - BUAP

El cuerpo agredido: entre la palabra y el puñal Puebla, 1909-1911



Introducción:

A lo largo del siglo XIX se condujo a México hacía un Estado moderno, mientras tanto, el viejo sistema colonial poco a poco se fue quedando atrás, pero sin desaparecer por completo. Fue en el tránsito del siglo XIX al XX, durante el régimen porfirista, cuando se logró el mayor avance en la consolidación del Estado nacional mexicano. En este período se experimentó una aceleración en los procesos de integración política y de producción comercial que favorecieron la  estabilidad social y política en una nación por largo tiempo turbulenta.1 Con todo, la consolidación política y el desarrollo capitalista del Porfiriato, acompañados por un rápido crecimiento de la población, ocasionaron deterioro y trastornos sociales reflejados con mayor intensidad en los primeros años del siglo XX.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Julio Patricio Eufracio Solano, Doctorado en Historia, ICSyH - BUAP

“La tribuna parlamentaria, la literatura de comunidad y el foro intelectual multimedia”. 
Escenarios históricos de desarrollo intelectual en México, Siglos XIX y XX.

Introducción:

A lo largo de casi ciento cincuenta años entre los siglos XIX y XX en México ocurre un proceso de definición y redefinición del tipo de nación y gobierno en que vive su pueblo. Este proceso inicia en la guerra de Independencia, atraviesa por la época Reformista y desemboca en la institucionalización de la Revolución mexicana.
Después de la Guerra de Independencia el país va de un pasado virreinal a un presente por definir entre las opciones de una federación –en la cual  los estados ejerzan una autonomía compartida- o un gobierno centralizado en la figura de un soberano absoluto.
En 1824 se opta por un gobierno federado regido por una Constitución. El modelo sociopolítico en que se sustenta este tipo de gobierno es un republicanismo en el cual los grupos de poder ya existentes desde el virreinato más o menos conservan sus prerrogativas motivo por el cual el pretendido federalismo no logra imponerse del todo. Esto, aunado a la realidad de ignorancia y pobreza sociales, provoca que durante los siguientes treinta años el país viva alternativamente tanto entre gobiernos de intención republicana como aquellos centrados en un solo soberano. El consecuente deterioro de la forma de vida en estos treinta años provoca que a mediados de ese siglo XIX sea necesario redefinir a la nación y al gobierno.