viernes, 21 de septiembre de 2012

Tomasa Pajaro Chiquito, Maestría en Historia, ICSyH-BUAP


UN SUSPIRO EN LA VIDA DE MONSEÑOR PELAGIO ANTONIO DE
LABASTIDA Y DÁVALOS, EN MEDIO DE LA CRISIS DEL SISTEMA
COLONIAL MEXICANO 1850-1856


Introducción:


Una vez terminado el régimen colonial en el territorio nacional mexicano se vivieron cambios súbitos que dieron lugar a incertidumbres y contrariedades. México nacía y vivía sus primeras décadas como país soberano, en medio de la debilidad, inseguro y constantemente amenazado por peligros externos. Dicha transformación deterioró la productividad, así como la generación de riqueza, con lo cual se constituyó la necesidad de diseñar un nuevo Estado Mexicano, mismo que fue cuestionado y condenado.
Esta nación independiente, pretendió terminar con aquellas instituciones virreinales que tanto oprimieron a la mayoría de su sociedad así como al sector indígena, pues durante mucho tiempo le dieron el poder absoluto a los peninsulares, ya que la corona española se encargó de diseñar ese modelo político para favorecer a su sector social predilecto y otorgarles una vida en medio de diversos privilegios, razón por la cual sus partidarios entre los que estaban la Iglesia, la burguesía y el ejército, después de la Independencia, se resistían a terminar con ese modelo gubernamental.
Esta era la razón principal para que aquellos grupos se aferraran mediante conflictos bélicos, conservar en sus manos el sistema colonial del que habían derivado sus bienes, su poder político y social; pues durante el imperio español, nuestro territorio fue calificado como la colonia más próspera por la riqueza emanada de ella, ya que el colonialismo planteó un enriquecimiento descomunal e inquebrantable, en parte debido a que estos sectores sociales lograron ser dueños incluso de monopolios comerciales.


Carlos Hugo Zayas González, Maestría en Historia, ICSyH-BUAP


La construcción narrativa de San Francisco
Xavier en la cristiandad de los siglos XVII y XVIII.
Un Bosquejo Hermeneútico



Introducción
                                                                                                                                      “El acto de escribir no es más que el acto de aproximarse a la experiencia          
                                                                                                                                        sobre la que se escribe; del mismo modo, se   espera que el acto de leer  
                                                                                                                                        el texto escrito sea otro acto de aproximación parecido.”
John Berger




Este trabajo es, si no una continuación, sí un complemento al realizado para obtener el grado de licenciatura.1 Aquél fue un primer acercamiento a la figura de san Francisco Xavier en el que se conoció su biografía, la relación entre el mito y las vidas de santos como instrumentos narrativos, así como las imágenes escritas e icónicas asociadas a él; en fin, que sólo fue un ligero caminar sobre la perspectiva iconográfica y mítica aplicada a la narración biográfica de un santo. Ahora, lo que pretendo es analizar la misma figura preguntándome acerca de su sentido como enunciado emitido en un contexto determinado y con la entonación expresiva determinada dentro de un tipo de discurso como el hagiográfico. Es decir, nuestra hipótesis de trabajo se estructura en la posibilidad de una construcción y lectura alternativa de la figura de Francisco Xavier como texto religioso circunscrito a una comunidad específica, y cómo ésta se halla influenciada por el contexto cultural en que se produce el fenómeno de construcción y deconstrucción de la misma. Así entonces, desde un sector concreto dentro de la Compañía esta figura sería construida con una significación en la que el concepto de santidad incluiría la formación intelectual de los miembros de esta orden. En este sentido, detrás de las imágenes verbales e icónicas estarían de forma velada ciertas prácticas pre-científicas y filosóficas, mismas que conformarían un conjunto de herramientas útiles para el ejercicio del apostolado jesuita en su accionar reformador y expansivo de la Cristiandad durante los siglos diecisiete y dieciocho.


jueves, 20 de septiembre de 2012

Virginia Polvo Escoba. Maestría en Historia, ICSYH-BUAP


El crédito eclesiástico en Tlaxcala 1695-1715


Introducción:

Transformación del paisaje agrícola y la práctica común del crédito fueron características fundamentales de la vida económica de la Nueva España. En Tlaxcala, la hacienda se conformó durante los siglos XVI y XVII, gracias a la venta de tierras que hicieron los naturales a los españoles, por los despojos y el apropio de tierras sin dueño a causa de la despoblación indígena abatida por las epidemias. De esta manera, en las haciendas se agruparon las tierras más fértiles y productivas; aunque, debido a que los cultivos eran totalmente dependientes del clima y a la estreches de los mercados, ésta no pudo ser una propiedad estable. A lo anterior, se sumó el pago de réditos que al no cubrirse a tiempo, fomentó la ruina de sus dueños y el traspaso constante de la propiedad.


viernes, 10 de agosto de 2012

Samuel Amador Vázquez, Doctorado en Sociología, ICSyH - BUAP

Estado, burguesía y acumulación en su modalidad neoliberal en México: 
1982-2006 (dos casos particulares de acumulación)



Introducción general:

La presente investigación tiene como finalidad estudiar las relaciones y características del Estado capitalista mexicano en su modalidad neoliberal, y con él las contradicciones y antagonismos que se desenvuelven en la acumulación de capital. Particularmente nos referiremos a los cambios establecidos en la transición de la modalidad desarrollista a la modalidad neoliberal en sus procesos de acumulación en México, que ocurrieron en el periodo de1982-2006. Estos procesos de transición implicaron la construcción de un nuevo marco social, económico y político, sujeto a transformaciones formales en las relaciones sociales en sus actores anteriores y nuevos, producto de un devenir histórico, de un pasado actuando en el presente de la lucha de clases. 
En este sentido, se hará énfasis en la forma cómo con/desde el Estado-gobierno capitalista se han entreverado grupos de poder económico y político para generar finalmente una forma de acumulación particular que, implícitamente, lleva a un tipo de Estado-gobierno y burguesía propios de la modalidad neoliberal de Estado capitalista. 
Estudiaremos la modalidad neoliberal de Estado capitalista en México, y de manera particular nos abocaremos a la caracterización y relación entre el Estado moderno, la burguesía y su acumulación en el desarrollo del capitalismo neoliberal mexicano bajo dos casos representativos de la acumulación: Emilio Azcárraga Jean, tercera generación, heredero del emporio de medios de comunicación más importante de habla hispana surgido al amparo del poder Estado-gubernamental presidencial durante el sexenio de Miguel Alemán Valdés; y Carlos Slim Helú, caso emblemático de la acumulación de capital en la modalidad neoliberal cuya creación o expansión se asocia al poder presidencial durante el sexenio presidencial de Carlos Salinas de Gortari.


Aleida Orozco Sánchez, Maestría en Ciencias del Lenguaje, ICSyH -BUAP


El funcionamiento del lenguaje y la imagen en la
reorganización conceptual en un discurso:
Análisis argumentativo sobre los audiovisuales de la Nueva Policía
Federal en México en 2009


“Introducción”

Con el ingreso de Felipe Calderón Hinojosa a la presidencia de la república mexicana en 2006, los discursos que se han manejado en el ámbito político, académico, mediático y social de este país han girado en torno a la llamada Seguridad Nacional, que apuntala una lucha armada contra el crimen organizado y el narcotráfico como eje principal del sexenio 2006-2012.
Bajo este punto de la agenda gubernamental, el ejecutivo nacional ha generado una serie de propuestas como la modificación de leyes que regulan los delitos contra la salud –pues el narcotráfico es considerado un delito contra la salud-, de renovación de estructuras como aquellas que legitiman la violencia en un estado, a través de iniciativas de ley sobre una nueva policía, y la desaparición de otras instancias como la policía federal preventiva.
La promoción de estas licitaciones se ha configurado en una serie de discursos que el gobierno federal hace circular en instancias mediáticas como periódicos, radio y televisión, entre otros; no sólo como una forma de transmitir sus iniciativas sino como una manera de interactuar con los ciudadanos a través de la búsqueda de valores compartidos que le permitan “el impulso y consolidación de políticas de prevención del delito y la violencia” (Brown, p.27) para mediar una situación donde la lucha armada implica repercusiones violentas, “daños colaterales” y la modificación de ciertas estructuras en el país: “un escenario de victoria es impensable sin violencia en la lucha contra el crimen organizado” (Calderón, citado en Excélsior, 2010).

Bernardo García Díaz, Doctorado en Historia, ICSyH - BUAP

los obreros textiles de santa rosa
y la revolución



“introducción”

A partir de los inicios de la industrialización en el país, en los años cuarenta del siglo XIX, los trabajadores textiles fueron sin duda el grupo más numeroso del naciente proletariado fabril. Durante el periodo del Porfiriato, gracias a la expansión y modernización que experimentó la industria del algodón, acrecentaron la relevancia de su contingente. Ciertamente eran una exigua minoría en un país prevalentemente agrario y plagado de talleres artesanales. Aun así, dado que sus grupos más compactos y significativos se concentraban en la zona centro-oriental del país, muy cercana y bien comunicada con la ciudad de México el centro nervioso más sensible de la política nacional, su presencia y sus movilizaciones adquirieron una mayor resonancia de la que pudiera esperarse de su escaso peso numérico. Además por la fuerza económica que poseían las grandes sociedades anónimas, que estaba detrás de las factorías más importantes, la importancia del negocio del algodón y las disonancias de sus trabajadores nunca fueron aspectos y episodios menores en el acontecer de esa época.
Uno de los sectores de la nueva industria textil, que destacaría en el mundo fabril del Porfiriato, fue el representado por las grandes y medianas fábricas establecidas en el estrecho y lluvioso valle de Orizaba, ubicado al pie de las montañas de la Sierra Madre Oriental, en el estado de Veracruz. En esta región ocurrió uno de los procesos más concentrados y destilados del desarrollo industrial. Fue en el último cuarto del siglo xix cuando se combinaron un conjunto de condiciones para que las fuerzas productivas industriales alcanzaran ahí un impresionante florecimiento. Aprovechando lo mismo el Ferrocarril Mexicano, que atravesaba el valle desde 1873, que la abundancia de corrientes de agua para generar energía, un grupo de comerciantes-financieros franceses, establecieron dos grandes sociedades anónimas. Como fruto de ello nacerían la fábrica Santa Rosa (1898) y la Río Blanco (1892) imponentes por su dimensión e integración técnica. Aún trasplantadas en Estados Unidos, por estos años, habrían sido de las grandes y tecnológicamente de las más nuevas y modernas. La segunda de estas factorías además integraría a su proceso y renovaría las fábricas de San Lorenzo, Cerritos y la Cocolapan. Las fábricas de Orizaba cobraron fama de ser en su conjunto las más modernas de México al iniciarse el siglo XX. Se merecían esta reputación y la mantuvieron por un buen tiempo. Incluso después de que se abrió Metepec, otro gigante textil, y el valle de Atlixco experimentó una expansión notable de sus plantas, Orizaba continuaría considerándose el principal centro textil regional. 


Israel Canseco Mentado, Maestría en Ciencias del Lenguaje, ICSyH - BUAP



PRIMERAS INCURSIONES EN LA FILOSOFÍA DE LA LINGÜÍSTICA

“Introducción

La filosofía de la ciencia tiene como labor central el análisis y reflexión de distintas temáticas implicadas en el trabajo científico. Algunos tópicos que aparecen en esta tarea son: los métodos de la ciencia, las teorías científicas y su estructura, la explicación y la descripción como tareas adscritas a la labor científica, los experimentos, los modelos, el papel de la lógica-matemática, el cambio teórico y otros más.
Para entender dónde surgen y cómo se plantean estos temas, es importante entrar en contacto directo con alguna ciencia particular tanto teórica como experimentalmente. Con ello es factible captar los aspectos lingüísticos, formales y experimentales que permiten representar la compleja red de elementos y relaciones que conforma la estructura de las explicaciones científicas que van, de la observación, a la postulación de elementos altamente abstractos como leyes o categorías.
En un primer momento, dicho contacto con la ciencia implica elementos formales, es por ello que la filosofía de la ciencia desarrolla herramientas que le permiten al filósofo comprender y aprender la labor científica, entre ellas se destacan un lenguaje lógico-matemático, por lo regular altamente simbólico, y modelos científicos (o simplemente “modelos”) que permiten representar, describir y explicar aspectos que no pueden ser alcanzados con los recursos tradicionales de la filosofía y que son necesarios ante el estado y desarrollo actual de la ciencia.